El matrimonio Hoobs llevaba 25 años casados. Eran una pareja culta y letrada que en un momento determinado de sus vidas había decidido retirarse de la ciudad y llevar una vida más tranquila en el campo. Él era un brillante astrólogo, gran conocedor de los cuerpos celestiales. Años atrás, había presentado ante la NASA el descubrimiento de un nuevo planeta habitado, pero la asistencia lo tomó por loco e ignoró su información. Perspicazmente presentó su dimisión y se alejó del mundo de la astrología para no poner en peligro a su esposa. Su gran sueño era tener un hijo al que poder transmitir tanto sus conocimientos, como su sabiduría. Su esposa era una versada bióloga, experta en microorganismo. Sus virtudes como mujer eran la prudencia y la cordura que muchas veces le habían sacado de dificultades.
Pero todo tomó un nuevo rumbo cuando una mañana, se despertaron con el ruido de una explosión que destrozó la granja y la zona de alrededor, dejando un enorme agujero en el suelo. Dentro quedaron los restos de una nave, entre las cuales encontraron una criaturita con ojos azules, cuya mirada reflejaba un gran entendimiento. El hombre aprovechó esta situación para realizar su sueño. Se las ingenió para ocultar lo ocurrido y en aquel momento empezó a disfrutar de su hijo. Pasaron los años y el niño iba creciendo convirtiéndose en una persona inteligente, mostrando destreza y habilidad en todos los trabajos que hacía junto a su padre. Su familia le había transmitido la pasión por la ciencia y su capacidad de aprendizaje les sorprendía incluso a ellos. Pasaba horas y horas satisfaciendo sus ansias de saber, en el laboratorio que ingeniosamente había escondido tras una puerta secreta que llevaba desde su cuarto hasta el sótano. Allí su padre era su mejor compañero y juntos intentaban entender las leyes que rigen el Universo.
REGLAS FONEMA /X/
Ingenió (ingeniar): las palabras que terminan en –genio.
Inteligente (inteligencia): las palabras que terminan en –gente, -gencia.
Rigen (regir): los verbos que terminan en –gir y las correspondientes formas de su conjugación.
Aprendizaje: las palabras que terminan en –aje.
Se escriben con j las palabras derivadas de voces que tienen j ante cualquier vocal: agujero, granja, trabajos, hijo, mujer.
Formas verbales de los infinitivos que terminan en –jar :
Reflejaba (reflejar), alejó (alejar), dejando (dejar).
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